Sobresaltos y tension después del terremoto

Bienestar · Cuerpo y sistema nervioso

Sobresaltos y tensión después del terremoto: los efectos secundarios que nadie te explicó

Un ruido y saltas. El cuerpo no termina de relajarse. No es tu imaginación — es una respuesta física real, y tiene explicación.

Un ruido fuerte y saltas. El corazón se acelera sin razón aparente. Sientes el cuerpo tenso, como si estuviera listo para reaccionar en cualquier momento. Estos son efectos secundarios físicos muy comunes después de un terremoto, y casi nadie los explica con claridad.

¿Por qué me sobresalto con cualquier ruido desde el terremoto?

Porque tu sistema nervioso quedó en estado de hipervigilancia: una versión del cuerpo que está permanentemente “escuchando” señales de peligro, aunque racionalmente sepas que no lo hay. Es el mismo mecanismo que te mantuvo alerta durante el sismo, solo que ahora sigue activo sin necesidad.

¿El mareo y los sudores después de un terremoto son normales?

Mareo, sudores y sensación de falta de aire son reacciones frecuentes después de un sismo fuerte. Generalmente son parte de la respuesta natural del cuerpo al estrés extremo.

Eso sí: si sientes palpitaciones fuertes, dolor en el pecho, vómito intenso, pérdida de audición o un zumbido persistente, es momento de buscar atención médica. Son síntomas que requieren evaluación profesional y no reemplazan un acompañamiento energético.

¿Por qué siento el cuerpo tenso aunque no esté haciendo nada?

Cuando algo nos asusta fuerte, el cuerpo se “arma” por dentro — se contrae, se prepara para reaccionar. El diafragma suele ser de las zonas que más se quedan atrapadas en esa contracción, y eso explica esa sensación de pecho apretado o de no poder respirar hondo del todo, incluso días después.

Un poco de contexto

En osteopatía se habla de cinco diafragmas en el cuerpo: el respiratorio (bajo las costillas), el pélvico, el torácico superior (a la altura de la clavícula), el hioideo (en la garganta) y uno más arriba, en la base del cráneo. Todos funcionan como bisagras que permiten que el cuerpo se mueva y respire con libertad.

Frente a un susto fuerte, el cuerpo tiende a bloquear primero el diafragma respiratorio y el torácico superior, como una forma de contener el impacto. Por eso, después de un evento así, cuesta respirar hondo o el pecho se siente “cerrado” — y por eso mismo ahí es donde conviene empezar a trabajar para que esa memoria se suelte.

¿Cómo se libera esa tensión física que quedó desde el terremoto?

Esta tensión no se libera solo con voluntad — necesita que el cuerpo tenga la experiencia real de soltar, no la idea de hacerlo. En mis sesiones trabajo justamente ahí: con un sostén suave en el diafragma, el vientre y otras zonas clave, acompaño al cuerpo para que descargue lo que quedó pendiente desde el susto.

Muchas veces esto se nota en una respiración que de pronto se hace más profunda, calor que se libera, o un pequeño temblor espontáneo — señales de que el sistema por fin está terminando lo que empezó a hacer el día del sismo.

Si tu cuerpo sigue tenso y alerta desde el terremoto, escríbeme para agendar una sesión.

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Actividad grupal

Biodanza y limpieza energética · 19 de septiembre

Moverse en grupo, con música y sin exigencia de “hacerlo bien”, es otra forma hermosa de ayudarle al cuerpo a soltar lo que quedó guardado desde el sismo. Es una sesión conjunta: la parte de Biodanza estará facilitada por Sandra Patricia Osorio, psicóloga y profesora de Biodanza, y yo acompaño la parte de limpieza energética. Escríbeme si quieres los detalles.

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